
Basada en la novela del mismo nombre escrita por el británico Neil Gainman, mas conocido en el mundo del comic por Sandman (historieta que, lastimosamente, poco y nada llego a nuestro país como gran cantidad de joyas del arte comic), Stardust es una película de aventuras que nos remonta, melancólicos, a los años 80 y su cine fantástico con unicornios, brujas y demás yerbas mágicas. Para quien temía por el destino de Atreyu en una interminable historia, y seguía embobado a Jennifer Connelly a través de un laberinto impuesto por el gran David Bowie, para rescatar a un bebe, seguramente, esta película le caerá como un alivio dentro de lo que se volvió el genero fantástico de hoy (si es que además de las trilogías de Jackson o el Sparrow puede verse algún ejemplar interesante en estos días).
En resumen, la historia se centra en el joven Tristan quien, para conquistar a su amada, decide ir en busca de una estrella caída del cielo, que se encuentra en la ciudad mágica llamada Stormhold, para luego enterarse que ésta tiene forma humana (una bella mujer por supuesto) y además hay brujas y reyes buscándola con el fin de matarla, por lo que al final tendrán que escaparse viviendo varias aventuras.
Con una premisa poco original en un principio, a medida que la historia de Stardust se va desarrollando, se hace cada vez más interesante, entrelazando a los personajes de manera inteligente e insertando a otros personajes interesantes dentro de la trama. El ritmo es una de sus más grandes virtudes y además el sentido del humor (como ya se vio en la película de culto La Princesa Prometida) carece de pretensiones y resulta muy fluido gracias a que la película misma no se toma muy en serio, de paso esto la convierte en una obra atípica del género. Y por más que la película sea menos oscura que la novela original concebida por el siniestro cerebro de Gainman, no cae en el molde de la aventura típica infantil, algo que comparte con la trilogía Sparrow, por lo que el público adulto también saldrá satisfecho.
Divertida de principio a fin, también la película se beneficia con las buenas actuaciones y los efectos especiales muy bien logrados (como era de esperarse). Es una lastima que en el tercer acto empiece a caer en ciertas incoherencias, como un sorpresivo poder de un personaje del que no estábamos enterados que tenia y se inserta en la trama con el único propósito de manipularlo acuerdo al desenlace, algo que en la jerga dramática se suele llamar deus ex machina o en términos futbolísticos la mano de dios, que resulta de la búsqueda de una improbable solución a los problemas de la historia.
Sin duda es una de las películas mas recomendadas de nuestra cartelera y es una lastima que nos llegue hablada en castellano, pues esto le saca un poco de autenticidad a la película, debido a que las traducciones, generalmente, son aquellas típicas mejicanas que solemos escuchar en los dibujos animados, y siempre son las mismas voces. En mi caso particular eso compromete un poco el disfrute de la película, pero que le vamos a hacer, cuestión de mercado.





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