
Dirigida por Jon Ho Boon, el mismo de la maravillosa Memorias de un Asesino, de la que hablare en breve, esta película es un juego de géneros inteligente, que presenta como base el cine de catástrofes y luego empieza a variar desde la comedia, pasando por el drama de aventuras, hasta el suspense puro; logrando que el espectador la tome en serio a pesar de que por momentos la película misma no lo haga.
Trasgresora, hasta donde la boletería permite, desde su primer momento, el director ya rompe con el primer cliché del genero al presentar al monstruo en plena luz del día, tropezándose torpemente mientras hace sus victimas. Los personajes que nos presenta son pintorescos y cada uno muy bien trabajado. Nos centramos en una familia que une sus fuerzas para rescatar a la niña, hija de uno de los hermanos, de las garras del monstruo, y cada integrante tiene su lugar dentro de la estructura familiar, lo que permite una riqueza y dinamismo inigualable entre los personajes. De entre estos personajes se destaca el padre de la niña intepretado por el ya consagrado actor Kang-ho Song.
El humor esta presente constantemente y se intercala con escenas muy tensas, generando gran variedad de reacciones y emociones en el espectador esto ya característico del cine de Jon Ho boon que usa momentos muy dramáticos y fuertes para llegar al patetismo y con un humor negro que desconcierta al espectador. También encontramos un pequeño momento casi de realismo mágico, en el cual los personajes reunidos en una cena, empiezan todos juntos a alimentar a la niña imaginaria que no puede estar presente en ese momento.
Pero The Host no solo funciona como espectáculo puro sino que contiene una dosis crítica al gobierno Estadounidense y su campaña mediática pro terrorismo. En primer lugar son los Estadounisenses los que tienen la culpa de crear al monstruo, luego los mismos inventan un arma (Agente amarillo) para destruir al monstruo y eliminar el virus que supuestamente afecta a todas las personas que tuvieron contacto con el monstruo; generando toda una paranoia que pone en cuarentena a toda la ciudad. Así, la película crea toda una parodia a la campaña armamentista que genera guerras o epidemias para justificar las altas inversiones en armamentos . Una crítica que se integra perfectamente a la historia, de manera orgánica.
Con evidentes referencias al “Monstruo del Lago Ness” y “Godzilla”, tal vez uno de los pocos problemas de la película pesa sobre la creación digital del monstruo, que por momentos se ve artificial pero no porque los efectos no den, sino por un problema de estética ya que éste es una especie de calamar gigante y su textura se ve siempre brillante y mojada ; esto no ayuda a la impresión de realismo que sí está lograda con los movimientos del monstruo.
Con un final agridulce e impactante, The Host es una obra que demuestra la calidad del “nuevo” cine coreano que trae cineastas como Park Chang Wook (Old boy) o Kin ki Duk (El tiempo) entre otros, que presentan obras de gran calidad, tanto a nivel de entretenimiento como artístico.
La película está disponible en los videoclubs para los que quieran encerrarse en casa a ver una buena película y reirse un poco de todo este tema de epidemias que ya nos tienen podridos…